51Trips
Construcción y evolución de una identidad de marca
El reto
Crear una identidad visual capaz de transmitir el valor emocional del viaje y construir un sistema gráfico flexible que pudiera evolucionar junto a la empresa, adaptándose a nuevos productos, públicos y canales sin perder coherencia.
La solución
Desarrollé un sistema de identidad basado en la autenticidad de los recuerdos y la experiencia de viajar. A medida que la empresa evolucionó, la identidad también lo hizo, simplificando su lenguaje visual y adaptándose a un posicionamiento más profesional centrado en el producto digital y los clientes B2B.
Resultado
Una colaboración continuada desde 2021 que abarca estrategia de marca, identidad visual, productos editoriales, dirección de arte y diseño digital, acompañando la evolución de 51Trips hasta su posicionamiento actual.
Un proyecto que ha evolucionado con la marca
Comencé a colaborar con 51Trips en 2021, cuando la empresa daba sus primeros pasos desarrollando una colección de diarios y planificadores de viaje. Desde el inicio participé en la construcción de su identidad visual, definiendo un sistema gráfico capaz de transmitir aquello que hacía diferente a la marca: entender el viaje no solo como un destino, sino como una colección de recuerdos, experiencias y pequeñas historias.
Con el paso del tiempo, la colaboración se ha mantenido y la identidad ha evolucionado junto con la empresa, adaptándose a nuevos productos, nuevos públicos y nuevas necesidades de negocio.
Diseñar desde la experiencia del viaje
El proyecto comenzó con una fase de análisis y definición estratégica junto al equipo de 51Trips. A través de diferentes sesiones de trabajo identificamos los valores que debían guiar la comunicación de la marca: cercanía, autenticidad, cuidado por el detalle y pasión por viajar.
La intención no era construir una marca asociada al turismo convencional ni a las imágenes perfectas de catálogo. Queríamos hablar de aquello que realmente permanece cuando termina un viaje: los recuerdos, las anécdotas compartidas y los pequeños momentos cotidianos. Esta idea se convirtió en el punto de partida de toda la identidad visual.



Una identidad para inspirar a viajar
La primera identidad de 51Trips nació en un momento en el que el principal producto de la marca eran los Travel Books y otros productos editoriales dirigidos al consumidor final.
El lenguaje visual reflejaba ese posicionamiento: una marca cercana, optimista y desenfadada, con una paleta cromática vibrante en la que el rojo se convertía en el color protagonista, acompañado por tonos azules y una comunicación llena de ilustraciones, contrastes y composiciones dinámicas.
La identidad buscaba transmitir la ilusión de preparar un viaje y la emoción de conservar sus recuerdos. Más que vender un producto editorial, quería invitar a vivir experiencias y documentarlas de una forma personal.
Este sistema visual se aplicó al diseño de toda la colección de diarios y planificadores de viaje, packaging, comunicación digital y primeros soportes de la marca.
Una marca que evoluciona con el negocio
Con el crecimiento de 51Trips también cambió su estrategia. La empresa dejó de centrarse únicamente en la venta de productos físicos al consumidor final para desarrollar una propuesta cada vez más orientada al producto digital y al TripBook. El público objetivo pasaban a ser los clientes profesionales como agencias de viaje, turoperadores y partners estratégicos.
Este cambio de contexto hizo necesario revisar la identidad visual. La marca necesitaba transmitir mayor confianza, madurez y profesionalidad, manteniendo al mismo tiempo el componente emocional que había definido sus primeros años.

Evolución de la identidad
Más que crear una nueva identidad, el objetivo fue hacer evolucionar la existente. La personalidad de la marca se volvió más contenida, reduciendo el protagonismo de los recursos gráficos y dando mayor importancia al contenido y a la experiencia de usuario.
El sistema cromático se simplificó, dejando atrás la combinación vibrante de colores para construir una paleta más sobria basada en blancos y negros suavizados, acompañados por ligeros acentos en azul y rosa. También se actualizó el sistema tipográfico, sustituyendo Rubik por DM Sans, una tipografía más neutra y versátil que reforzaba el nuevo posicionamiento de la marca.
La comunicación pasó de transmitir una idea de aventura y descubrimiento a poner el foco en la confianza, la calidad del producto y la experiencia de uso, acompañando el crecimiento de la empresa sin romper con su esencia.






























