IMP.HURRA!
Cultura impresa, aprendizaje y comunidad
El reto
Observamos que muchas personas tenían interés en crear, pero encontraban dificultades a la hora de materializar sus ideas. Existía poca oferta formativa centrada en explicar de forma práctica cómo desarrollar un fanzine o una publicación independiente, acompañando el proceso creativo desde la idea inicial hasta el objeto final.
La solución
Detectamos una falta de espacios donde acercarse a la autoedición de manera práctica, accesible y sin barreras técnicas. Queríamos mostrar que crear un fanzine podía ser una herramienta sencilla para dar forma a ideas, imágenes o relatos, independientemente de la disciplina o experiencia previa de cada persona.
Resultado
Lo que comenzó como una serie de talleres terminó convirtiéndose en una asociación cultural con espacio propio en L'Hospitalet de Llobregat. Entre 2018 y 2023 impulsamos actividades formativas, colaboraciones con profesionales invitados, encuentros comunitarios y proyectos como la feria de autoedición Impresses, consolidando una red de personas interesadas en la creación, la cultura visual y la edición independiente.

IMP.HURRA! fue un proyecto cultural y educativo activo entre 2018 y 2023, nacido con la voluntad de acercar la autopublicación y la edición independiente a nuevos públicos. Como cocreadora de la iniciativa, junto a Mateo Pérez, participé en el desarrollo conceptual del proyecto, la creación de su identidad visual, la programación de actividades y la gestión de la asociación cultural.
La iniciativa comenzó a través de talleres y actividades organizadas en distintos espacios de Barcelona, entre ellos la Facultad de Bellas Artes. A medida que el proyecto crecía, detectamos el interés de una comunidad cada vez más amplia formada por personas procedentes de diferentes disciplinas como las artes visuales, la ilustración, la fotografía, la escritura o el diseño.
En 2019 el proyecto dio un paso adelante con la apertura de un espacio propio en L’Hospitalet de Llobregat y la constitución formal de la asociación cultural. Este nuevo contexto permitió ampliar la programación y consolidar un lugar de encuentro para la creación, el intercambio de conocimientos y la experimentación colectiva.
Desde el inicio, IMP.HURRA! entendió la autopublicación como una herramienta de expresión accesible y transversal. Más allá del formato fanzine, nos interesaba explorar cómo la edición podía convertirse en un espacio compartido desde el que conectar disciplinas, procesos creativos y formas de pensamiento.
La programación de IMP.HURRA! se articulaba a través de talleres prácticos y sesiones de inspiración. Los talleres combinaban contenidos técnicos —maquetación, impresión, encuadernación o producción editorial básica— con un acompañamiento conceptual que ayudaba a cada participante a definir qué quería comunicar y cómo darle forma. Más que seguir una metodología cerrada, nos interesaba que cada proyecto encontrara su propio lenguaje.
Durante esta etapa participamos en diferentes iniciativas culturales del territorio. Tras la apertura del espacio formamos parte del festival CREA 2019 de L’Hospitalet de Llobregat, donde presentamos públicamente el proyecto y participamos en actividades de networking junto a otros agentes culturales y creativos de la ciudad. También impulsamos la primera edición de Impresses, una feria de autoedición organizada en la Facultad de Bellas Artes con el objetivo de generar un espacio para que alumnos y otros colectivos mostraran y vendieran sus propias publicaciones.
Paralelamente, la comunicación digital se convirtió en una herramienta fundamental para construir comunidad y compartir procesos. A través de Instagram (@imp.hurra), el proyecto documentó actividades y amplió la conversación más allá del espacio físico.


Como parte del proyecto desarrollé la identidad visual de IMP.HURRA!, concebida como un sistema gráfico flexible y cercano capaz de acompañar la diversidad de actividades impulsadas por la asociación. La escalera, utilizada como elemento central de la identidad, funcionaba como una metáfora del aprendizaje compartido, el crecimiento colectivo y la construcción progresiva de conocimiento.
Más que un espacio de formación, IMP.HURRA! fue un laboratorio de aprendizaje informal donde la creación, la experimentación y el intercambio de experiencias actuaban como herramientas para generar comunidad alrededor de la cultura visual y la edición independiente.



















